Los primeros casos de infección por el coronavirus denominado SARS-CoV-2 y la enfermedad pulmonar a la que se asocia COVID-19 (COrona VIrus Disease) se notificaron en China en diciembre de 2019 y posteriormente se ha propagado rápidamente a diversos países del mundo debido a su contagio persona a persona.

En Chile ya se registran más de 600 casos, por lo que en la UDD consideramos necesario poner a disposición de nuestra comunidad universitaria toda la información disponible para prevenir el contagio, tomando en forma oportuna las medidas necesarias a nivel institucional y personal.

El llamado de los expertos es a informarse, seguir las medidas de prevención y mantener la calma.

Los coronavirus son una familia de virus que afectan a humanos, otros mamíferos, aves y peces, y que en las personas pueden provocar enfermedades que van desde un resfriado hasta un síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por su sigla en inglés).

Durante diciembre de 2019, en Wuhan, China, se registraron los primeros casos de infección respiratoria grave causados por un nuevo coronavirus denominado SARS CoV-2 y, desde entonces, se han multiplicado los contagios.

Se presume que se originó por transmisión de animal a humano (probablemente murciélago). Posteriormente, se ha observado contagio persona a persona, extendiéndose a nivel local y con casos en otros países, motivo por el cual se declaró Emergencia de Salud Pública de Relevancia Internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (enero 2020).

En general, el virus comienza con signos y síntomas parecidos a los de la influenza o gripe como:

  • Fiebre
  • Malestar general y dolores musculares
  • Dolor de cabeza
  • Tos y dificultad para respirar

De acuerdo con las descripciones actuales basadas en 40.000 casos en China, la enfermedad es leve en el 80% de los casos, pero en el  20% restante presenta una evolución más grave, desarrolla neumonía y al menos un 5% requiere hospitalización en Unidad de Cuidados Intensivos, con diversas complicaciones respiratorias y cardíacas. El periodo de incubación medio es de 5-6 días, y se ha estimado un máximo de 14 días.

Inicialmente tienen síntomas muy similares por lo que la diferencia está dada por claves epidemiológicas. Es decir, haber viajado a zonas de riesgo de transmisión o tener contacto directo con casos confirmados coincidentes con los periodos de incubación. Finalmente, son los test de laboratorios de referencia los que confirman un caso probable de Covid-19. Estas pruebas de diagnóstico están disponibles en Chile.

Potencialmente, se pueden contagiar todas las personas expuestas a pacientes con Covid-19 a través de gotitas expelidas al ambiente (al hablar, toser, estornudar) o a superficies contaminadas con estas secreciones. Sin embargo, el desarrollo de la enfermedad y su severidad dependerán de las condiciones de base del paciente, siendo más vulnerables quienes tienen enfermedades que afectan su sistema inmune o reciben tratamientos que disminuyen sus defensas, adultos mayores y portadores de patologías crónicas susceptibles a descompensarse.

También se encuentran más expuestos quienes viajen a países y zonas con casos confirmados o brotes activos y que tengan contacto cercano con enfermos. Hasta ahora más del 80% de los casos han sido leves y la tasa de mortalidad general del virus se sitúa en 2,3%.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda seguir las precauciones estándar para evitar los virus respiratorios.

  • Lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia, o usar un desinfectante a base de alcohol.
  • En los países con transmisión activa existen recomendaciones de “distancia social” que consisten en evitar lugares con aglomeraciones y evitar contacto cercano con otras personas.
  • Cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo o el codo o un pañuelo desechable al toser o estornudar.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca si las manos no están limpias.
  • Evitar compartir platos, vasos, ropa de cama y otros objetos de la casa si estás enfermo.
  • Evitar tener contacto con cualquier persona que esté enferma.
  • Limpiar y desinfectar las superficies que toques con frecuencia, con una solución con cloro o con detergente.
  • Guardar reposo en caso de enfermedad.

Se recomienda contactar a un médico sí, junto con presentar los síntomas de infección, viajaste recientemente al extranjero o existe la posibilidad que te hayas expuesto a alguna persona con el virus. Es muy importante que antes de asistir a un centro de salud, llames a tu médico tratante o utilices los canales de información dispuestos, para seguir los  procedimientos o protocolos adecuados.

A la fecha no existe un tratamiento específico, aunque se están llevando a cabo ensayos clínicos con antivirales nuevos o algunos empleados en otras enfermedades.

Actualmente, el tratamiento es sintomático para controlar la fiebre y el malestar. En tanto, los casos severos son asistidos con medidas de soporte como la ventilación mecánica.

Cabe mencionar que los antibióticos no son efectivos contra el virus y su uso debe ser indicado por un médico en caso de sospecha de complicaciones.

El riesgo de mortalidad para un paciente con Coronavirus SARS-CoV-2 está asociado principalmente a los factores de riesgo antes mencionados (edad avanzada, enfermedades crónicas e inmunosupresión). Aun así, personas sin condiciones de riesgo pueden tener ocasionalmente una evolución severa asociada a mortalidad.